Los escombros son la belleza es un proyecto ambicioso. La poesía de Yanier H. Palao no teme a la crudeza, ni a la incomodidad; las asume como parte de su estética. Los escombros de la ciudad, la identidad, el cuerpo, el hombre que enfrenta al mundo, el hombre que se enfrenta a sí mismo; partes indisoluble de la belleza porque en esas porciones se revela “la verdad”, lo que sobrevive. El viaje no es complaciente, es lúcido, revelador. Leer este escombros es aceptar las imágenes duras, el lirismo, es aceptar el erotismo ,la memoria y el deseo. En esas mezclas está su fuerza, su singularidad, su capacidad de transformar lo resquebrajado en símbolo.